domingo, 11 de diciembre de 2011

SUEÑO DE AMOR- el profesorHugo Torres - Felipe Uruguay


SUEÑO DE AMOR

Written by felipefeliz-Uruguay

Eres…eres…¡eres la luz de mi vida!… ¡Cuánto de amo mi Dios…! . ¡Si tú supieras cuánto lo amo!. ¡Cuánto te deseo!. ¡Cuánto daría de mi vida por tus besos y por sentirme pequeña entre esos brazos belludos y fuertes que tú tienes !. Pero no, tú no sabes de mi casi nada…Yo paso por tu casa y paso a cada rato e invento cosas para encontrarte y verte… Pero… pocas veces te veo, es cierto… Te me escondes con tus libros en esa maraña de plantas que tienes por jardín .

¿Me has mirado alguna vez?. Yo pienso que si, que me has mirado, por lo menos un poco, me has mirado… Que no te soy indiferente .

¡Esos ojos renegridos…! Apenas me has saludado . ¿Pero eso que importa?. A mi me gustas así como eres, maduro, buen mozo,un poco callado tal vez, con ese pelo ensortijado que te brilla tanto…y con unas canitas en las sienes que te dan ese toque tan especial.

¡Amor mío!… ¡Cuánto te deseo!… ¡Cuánto arde mi cuerpo apenas pienso en ti!. ¡Si supieras cuántas veces me pongo una ropa y otra y otra y otra más, tratando de elegir alguna que atrape tus ojos y en tus ojos a tu corazón y en tu corazón a tu cuerpo!. Me gasté si, no sé cuanto me gasté, en la última fiesta de carnaval para lucir para ti. Me compré el sostén más caro y más atrevido para después no ponerme ninguno… ¿Y tú?. ¿Qué hiciste tú amor mío?. ¿Qué hiciste?. Te pusiste a charlar con la muy zorra de la Carolina. Tú sabes Carlos, tú sabes que me visto para ti. Que me perfumo para ti. Que camino sólo para ti yendo y viniendo por tu calle que es mi calle. Mejor, nuestra calle. Si. Tuya y mía… La calle que une Barracas con Barrio Nuevo. Una calle casi como cualquiera pero que te tiene a ti. Te tiene a ti y a mi. Una calle de nosotros dos.

Llega la noche y entonces, cansada, desilusionada, me rindo. Me rindo yo que soy tan fuerte para todo. Yo que me he tenido que abrir camino en la vida sin que me apoye nadie. Y no lloro. Me deprimo si, pero no lloro. ¿Para qué llorar?-. ¿De qué sirve llorar?. Entonces vienen unos instantes que me siento mal, muy mal, que me embarga la tristeza. Repaso entonces lo vivido. Que si te vi. Que si me viste. Que si te habrás dado cuenta de algo. Que si habré hecho algún progreso… Pero no. ¡Claro que no!. Casi en vano han ido pasando estos dos años en que te mudaste para este barrio y que yo te descubrí y te hice mío…

Y me saco el maquillaje y me saco la ropa para ir a la cama. A la cama de mujer soltera, de mujer sola. Trato de no mirarme al espejo. Al espejo no, porque el espejo es malo. ¿Verdad que es muy malo?. Busco algunas cremas que tengo en el baño, el perfume bien masculino, bien macho, que me lo compré diciéndole a la entrometida de Dilma que era para regalárselo a mi primo Sebastián. Cierro bien todo y dejo el control de la tele cerca, sobre la mesa de luz, por si acaso… Me meto a la cama y dejo sólo el velador prendido. No me gusta dormir a oscuras. Siempre me dio miedo la oscuridad. Entonces trato de dormir. Trato de dormir. A veces rezo como me enseñó mi madre. No siempre, pero a veces rezo. Pero no puedo conciliar el sueño. Por más que quiera pensar en la plaza, en el super, en las amigas, en las compañeras del trabajo, siempre, pero siempre , apareces tú mi amor .

Entonces me pongo un poco de tu perfume. ¡Qué bien huele mi Dios!. Inevitablemente comienzo a pensar , a imaginarte. a imaginarme que te quito la ropa. Que estás ahí, bien cerquita, a mi lado y que te quito la ropa. Te saco esa camisa a cuadros y quedas entonces con tu pecho sobre el mío… Sobre mi… Y te aprieto fuerte y me aprieto fuerte mis pechos… Y paso mis manos por tus brazos y por mi vientre y me acaricio y siento entonces el calor de tu piel, tersa y fuerte a la vez. Te paso después mis manos por la espalda… ¡Siento la tibieza de tu cuerpo!. Me hace contraer en la cama. Tiemblo toda… Y ese deseo que estés dentro de mi, bien dentro de mi… Me doy vuelta hacia un lado y hacia otro y te busco… Y me abrazo de la almohada y la aprieto luego entre mis piernas y entonces te encuentro. Y vuelvo a pasar mis manos por el pecho. Ese pecho grande y fuerte .Y me dejas hacer. Entonces siento que estás muy cerca. Muy cerca … siento tu aliento. Es un aliento cálido. Tiene como un perfume que no sé bien todavía si es a tabaco o a mentas, o tabaco y mentas a la vez. Y me excito toda y me siento húmeda y tengo muchas ganas de tocarme. De tocarme toda. De tocar mis pechos que están rígidos. Y entonces lo hago. No puedo evitarlo. Me pongo un poco de crema y… Y sueño contigo. Con mi amor. Sueño con mi Carlos. Pero no… No está bien lo que hago. ¡Es una verguenza!. ¡Una mujer grande soñando pelotudeces!. Entonces vuelvo a imaginarme cosas. Cualquier cosa. Cualquier cosa para distraerme. Del trabajo. De la calle. De las idiotas que dicen ser mis amigas. Pero no puedo. Otra vez no puedo y otra vez estás tú. Y estoy muy excitada y entonces te saco los pantalones y …. ¡Sí!. Y estás ahí y me dejas hacer y no dices nada. Estás casi desnudo. Se ven tus formas a través de la ropa interior. ¡Ah!… Y sin querer me tocas. ¡Me estás tocando!. ¡Me tocas toda!.Y entonces mis manos ya no son mías… ¡ Son tuyas amor..! . Siento que acaricias con la cadencia y la fuerza justa a mi sexo. Mi sexo que está mojado, tibio y anhelante que se entrega a ti. ¿Son mis manos…?…. ¿Son las tuyas?…. ¡Aaaahhhhh!. ¡Amooor!. ¡Mi amooor!… ¡Mi amoooor!……………….



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