sábado, 12 de marzo de 2011

La Mujer por Betty Albornoz


LA MUJER



Quiero vibrar de amor en este instante;



mi lira, aunque tan nueva, abandonada.



Permitid que recoja algunas rosas



De las que llevo en el jardín del alma,



Ante una criatura luminosa,



Ante una criatura soberana, que, en



el desierto inmenso de la vida



llamar debemos bienhechora y maga!





Es ella( la mujer ) la rubia estrella que



el negro caos de la noche rasga *



El templo del amor donde se eleva de la



virtud la ostia pura y blanca */



El conjunto de todas las bellezas, y



De la existencia la sin par fragancia.





Frase salida de los labios puros de Dios



cuando sonrió sobre la nada *



La última obra de la mano eterna Y



de la vida la mejor palabra...



3



La hizo Dios para alegrar al hombre



en la jornada que el dolor amarga..



Para endulzar las penas con su gracia:



Con su poder regenerando el mundo.



Con su dolor, divinizando el alma!





La hizo Dios para mostrarse SABIO*



La hizo con intención sagrada;



la puso, al hacerla, lo más bello de



Cuanto activa la natura guarda:





Lleva rayos de sol en sus cabellos.



Lleva hilos de lucero en sus pestañas;



Un acopio de luz en sus pupilas;



Un perfume triunfal en la sonrisa y



Una fuente de paz dentro del alma...





NO LA BUSQUEIS ALLA EN LOS MARES; SOÑANDO cont'd



EN DESCUBRIR TIERRAS EXTRAÑAS Y LEJANAS



---------------------------



-Es su misión distinta a la del hombre-



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Buscadla y la hallareis junto a la cuna con



Un canto de arrullo en la garganta.



Buscadla y la hallareis amando al hombre,



y amándolo hasta el fin de su jornada.





Ora en el aula desgranando santa de



la moral las sabias enseñanzas...



Que así es como ella por su pueblo lucha;



Que así es como ella sabe amar su PATRIA. !





Miradla: vuela como un ángel bello



Bajo el amparo de una toca blanca*





Se llama LUZ, cuando en el aula enseña;



Se llama AMOR cuando arrullando canta;



Se llama FE cuando consuela al hombre:



ESPERANZA se llama si nos mira.



Se llama CARIDAD si unge las llagas*





MUJER, VIRCEN Y CONCEPCIÓN



Cuando se alza hasta los cielos;



Cuando Dios la contempla inmaculada en



el drama sangriento del calvario con la



faz coronada por las lágrimas *



Se llama redentora de los hombres;



Madre de Dios y de los hombres Madre; y



cuantas veces queráis Inmaculada./





Y vosotras o damas venturosas en cuyo honor,



medio brilló mi arpa:



permitid que mi mano temblorosa llegue a



ese jardín que hay en el alma, que tiene



Perfume de tristezas y rocío de lágrimas!



Para hacer un precioso ramillete que



deshojo postrado a vuestras plantas...



donde mi amante corazón abre sus alas.



Betty ALBORNOZ

Colombiana, maestra, autora de libros para niños bilingues

3 comentarios:

  1. Éste texto tiene fragmentos del poema "Elogio a la Mujer" del poeta de Jericó, Antioquia, José María Ospina. Debería Ud. dar crédito respectivo y diferenciar muy bien qué parte es producción de Albornoz y qué parte no lo es.

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  2. Esto se llama plagio. El poema original es "Elogio a la mujer", de José María Ospina Puerta. Poeta colombiano, Jericó 1885 - Jericó 1956.
    No hay derecho a que una persona, !y además compatriota!, se apodere de un poema heroico que todavía goza de derechos de autor
    para tratar de hacerse reconocer méritos que no posee.
















































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  3. EL ELOGIO DE LA MUJER
    Poema del poeta colombiano José María Ospina Puerta (Jericó 1885- 1956)
    Dedicado a “mi adorada esposa doña Margarita Hurtado de Ospina y a la mujer en general”. Julio de 1951
    El poema tiene 160 versos (entre 10 y 15 estrofas), hace parte del libro “Corazón a flor de flor”. Está en una biblioteca
    como reserva. Cuando pueda copiarlo lo envío completo.

    El ELOGIO DE LA MUJER
    Quiere vibrar de amor en este instante
    mi lira, aunque tan nueva abandonada;
    y quiero –peregrino en esta noche–
    de los pies desatadas las sandalias,
    penetrar al palacio luminoso,
    al templo regio donde oficia el alma
    para ofrecerle a la mujer mis flores
    en el vaso sin luz de las palabras,
    y hacer que ante ella, como un ave alegre,
    mi rojo corazón abra sus alas.

    (Última estrofa)
    [...] Excusadme, señores, si profano
    os he cansado aquí con mi palabra;
    yo soy un soñador, y no he podido
    con cuando el espíritu me habla;
    y vosotras, oh damas venturosas,
    en cuyo honor medio vibró un arpa,
    permitid que mi mano temblorosa
    llegue a este rosal que hay en mi alma,
    que tiene perfume de tristezas,
    rocío de pesares y de lágrimas,
    para hacer un rosado ramillete
    que despoje con lujo a vuestras plantas
    mientras cantando, como un ave alegre,
    mi rojo corazón abra sus alas.

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