sábado, 8 de diciembre de 2018

VIRTUAL: GLORIA ELIZABET RODRIGUEZ ALBERNAZ-URUGUAY EN IX ELILUC


BIOGRAFÍA.

Gloria Elizabet Rodríguez Albernaz. Nacida en Villa Tambores, dpto. Paysandú el 29/12/1954. Uruguay.

Dic 1968: se recibe de profesora de solfeo y armonía, Director: René Marino Rivero.

2008 a 2011, letrista responsable para murga femenina “LAS MAMINAS”.

Mayo 2011. En escuela N° 8 de Tacuarembó, nivel 5: representan 2 de sus poemas infantiles.

Oct. 2016; integra antología “Breve muestra de Poesía contemporánea del Río de la Plata y foto poemas.

Mayo 2017; Integra antología: “Cien Poetas por la Paz” de aBrace Representaciones.

Mayo 2017: edita su primer cd con 14 poemas “entre amores y deseos”

Junio 2017: Poemas evocando al Prócer José Gervasio Artigas: a nivel escolar.

Junio 2017:Integra Antología; “Planeta Tierra, nuestro Hogar”, Asociación Cajamarca Perú.

Agosto 2017: integra Antología Gratitud: “Don José de San Martín y la Independencia Americana 200 años. Cajamarca Perú.

Agosto 2017: Ciclo Radial de Poesía :”Plumas y Letras” programa FM TIEMPO Tacuarembó-

Desde junio 2017, lectora voluntaria programa “Biblioteca Solidaria”, escuela N° 64, de Villa Tambores.

Noviembre 2017:  participa en la antología: “Grupo Cultural Semillas de humanidad”.

25 Noviembre 2017: recibe un Charrúa del GRUPO CULTURAL CHARRÚA.

Noviembre 2017  : integra Grupo Cultural “Semillas de Humanidad” en edición 14° libro.

17 Diciembre 2017: recibe el premio: Destaque Victoria de Samotracia. Montevideo Uruguay.

2017. Miembro de ELILUC, (Encuentro Literario Internacional Luz del Corazón) y de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna.

Gestora para la creación de la bandera de villa Tambores y un monumento a la MADRE.

Enero 2018: Integra Antología Mujeres Ejemplares del Mundo, Cajamarca. Perú.

Febrero 2018: Integra: XI Muestra Internacional de Cartas y Poemas de amor y amistad. Cajamarca Perú

Abril 2018: Integra : Antología Internacional de LA MÚSICA, SU MENSAJE Y NUESTROS SENTIMIENTOS.                        Cajamarca Perú.

Mayo 2018. Recibe premio Estrella del Sur. Montevideo Uruguay.

Mayo 2018: recibe 1er. Premio categoría Adulto en la Casa de la Cultura de la villa, celebrando el día nacional del libro.

Desde mayo 2018: lectora voluntaria en el programa: “Biblioteca Solidaria” , en las 2 escuelas de la villa.   

Correo electrónico: tupacyupanqui@live.com

LAS HERMANAS GOLDARACENAS.

En cada pueblo hay una pequeña historia que se repite de persona a persona. En el mío también se han escuchado algunas, que me quedaron grabadas en la memoria. La que me gusta narrar es la de las hermanas Goldaracenas, personitas que llegué a conocer. Su casa estaba en el centro del terreno, en la última calle del pueblo, lindero al campo. Estaba como atravesada. No había ni portera ni portón para entrar a su patio. Yo iba seguido hasta allí, por mandados de mi madre. Cruzaba el alambrado levantando uno de sus hilos. Temerosa llegaba hasta la puerta, llamando muy despacio y retirándome de la misma. Casi al instante, se abría la puerta, de madera maciza, sin vidrios, de color gris añejado por el tiempo. La figura diminuta de una señora entrada en años, de mirar inquieto, como sonriendo y muy despeinada, me hacía pasar. Yo iba a comprar huevos!  Mientras esperaba que volviera con mi compra, muy  inquieta observaba aquella pieza con aroma a rancio. Los muebles muy viejos casi desarmándose. Un reloj de pared marcaba los minutos y al sonar las campanas, mi corazón latía a mas no dar. En un rincón, un enorme baúl, me llamó la atención: estaba abierto. Con recelo lo observé por un momento. De pronto: unos sonidos raros salían del mismo, muchos movimientos como aleteos y… 2 gallinas salieron volando de su interior. Susto me llevé!! Recorrieron toda la pieza cacareando. Aparecen las 2 hermanas, con una sonrisa enorme y sus ojos inquietos me observaban sin cesar. Sería verdad que eran brujitas? Me entregaron los huevos, les di el dinero que llevaba en una bolsita y nos despedimos a la vez. Mientras me alejaba miraba hacia la casa y en la puerta aquellas cabezas despeinadas y pegaditas, me asustaban un poco. Después de cruzar el alambre nuevamente y salir a la calle, mis piernas no dejaban de correr, pues según la leyenda, ellas salían volando por el caño de la estufa para alcanzar a los niños. Llegaba a mi casa tan asustada que mi madre se reía. Hoy, adulta, extraño aquella casa  atravesada, que ya no existe, la destruyeron y han levantado otras. Las hermanas Goldaracenas, no eran brujitas, eran dos personas solitarias,  de buen corazón. Aunque me pregunto: “en ese terreno habrá algún misterio?”, pues cuando paso por sus calles, me parece ver aquella casa, con postigos gruesos y pocos vidrios y una escoba saliendo desde la chimenea.

 

                                                                                       Gloria Elizabet Rodríguez Albernaz.

                                                                                                28 de octubre de 2018