lunes, 20 de abril de 2015

"A veces el silencio" - "Solo a vos mismo" por Anngiels Grigera


A veces el silencio

 

A veces el silencio irrumpe

en los espacios más íntimos del alma,

convoca a duendes escribas,

trayendo  recuerdos plasmados en papiros,

de los ojos caen líquidas estrellas,

y el silencio se adueña de la estancia.

 

A veces el silencio es simple soledad,

soledad concentrada

soledad diluida

soledad muda,

o simplemente silencio.

 

 

Solo a vos mismo.

 

No ves más allá de todo lo convencional

No ves más allá de tus propias narices

no oyes  la sonoridad de su voz

cual campanas llorando al viento

como alarido desgarrante apuñalando la noche.

No, no ves las sombras ciñéndose de sus pupilas

ni el marchito beso muriendo en sus labios

ajados por el tiempo de la nostalgia.

 

No, no ves las soledades como racimos

cayendo de sus dedos, escondiéndose

en los  raídos bolsillos del delantal,

entre uñas quebradas y piel reseca.

Ni ves la penumbra que se arrastra

detrás de su paso cansado.

 

Hay un grito ahogado en su garganta

pero  vos no ves nada, nunca viste nada,

porque para no lastimarte

suelta palomas todas las noches en tu cuerpo,

despierta etéreas mariposas por las mañanas en tus labios,

susurra  melodías cada atardecer en tus oídos,

mientras por dentro va muriendo

de tanto amor muerto que la embarga,

pero vos no ves nada,

porque solo te ves a vos mismo.

Por   Anngiels Grigera

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